Educar para el bienestar: seis tipos de inteligencia para aprender a vivir plenamente

Colegio NES bilingue internacional

Por Darby Danilo Almanza Rincón – Rector del Colegio Nueva Inglaterra

Uno de los propósitos institucionales más importantes de nuestro proyecto educativo, consiste en alcanzar el bienestar mental, emocional y físico (holístico) cada uno de nuestros estudiantes.  Para lograr este gran reto, desde la clase de educación socioemocional que tienen cada semana con su psicóloga respectiva y todas las actividades que se realizan a diario en nuestro colegio, le enseñamos a nuestros estudiantes desde pequeños a conocerse, a cuidar de sí mismo, a convivir con sus compañeros y a descubrir diferentes maneras de contribuir al bienestar de su familia y compañeros de colegio, teniendo presente que el bienestar es una capacidad que se construye cada día, se practica y se fortalece a lo largo de toda la vida.

En nuestro colegio, educar para el bienestar significa crear condiciones para que cada estudiante disfrute de las actividades escolares que le tenemos preparadas para cada día, se sienta seguro todo el tiempo, pida la ayuda que necesite en cada momento y participe activamente en su vida escolar. También significa reconocer que el bienestar no depende únicamente de la voluntad individual, sino que además influyen significativamente las relaciones interpersonales que logre construir con sus seres queridos y amigos de colegio, las oportunidades de aprendizaje que le esperan cada día en su institución, su entorno familiar y obviamente el vínculo que tenga con sus profesores y el gusto que sienta por las actividades que ellos les preparan para cada clase.

El marco conceptual de la psicología positiva establece seis dimensiones que pueden ayudar a las personas a trabajar su propio bienestar a lo largo de su vida:

  1. Inteligencia intelectual: aprender a preguntar y a construir respuestas

La inteligencia intelectual nos permite observar, analizar, formular preguntas y construir respuestas. En el colegio se desarrolla a diario este tipo de inteligencia a través de cada una de las materias que se cursan en cada grado. La inteligencia intelectual también incluye reconocer los propios límites: saber cuándo necesitamos más información, cuándo conviene cambiar de estrategia y a quién podemos pedir ayuda. Aprender a aprender es una herramienta para toda la vida.

  1. Inteligencia emocional: aprender a reconocer lo que sentimos y responder con criterio

Las emociones que vivimos a diario, nos proporcionan información sobre diferentes aspectos que debemos aprender a gestionar permanentemente. La alegría, por ejemplo, nos permite descubrir aquello que más valoramos y por tanto nos permite descubrir todo lo que nos hace más felices a diario; el miedo puede alertarnos sobre un peligro; la tristeza nos acompaña cuando perdemos algo que es valioso. Ninguna emoción, por sí sola, nos define. Nuestro desafío consiste en aprender a identificarlas, comprender la información que cada una nos comunica y obrar en consecuencia. En nuestro colegio, educar para el bienestar también significa ofrecer a nuestros estudiantes estrategias para que aprendan a afrontar la dificultad de una manara asertiva: respirar y hacer una pausa, conversar con alguien que nos inspire confianza, buscar alternativas de solución y reparar el daño cuando sus acciones han afectado a otra persona.

  1. Inteligencia relacional: aprender a construir vínculos con respeto y responsabilidad

El bienestar se vive primordialmente en nuestra relación con los demás. Las amistades, la familia, los docentes y los grupos a los que pertenecemos son una de las principales fuentes de felicidad del ser humano.

Ser inteligente emocionalmente implica el desarrollo de habilidades como la empatía, la compasión, la comunicación asertiva, la colaboración, la resolución asertiva de conflictos y el respeto por los límites. Incluye comprender que cada persona tiene una historia y una perspectiva propia, aunque no siempre estemos de acuerdo con ella.

En nuestro entorno escolar, esta dimensión se fortalece cuando los adultos modelamos el trato que esperamos de los estudiantes; cuando el grupo rechaza el maltrato hacia alguien; y cuando los conflictos se convierten en oportunidades para asumir responsabilidades, reparar y recuperar la confianza.

  1. Inteligencia financiera: aprender a tomar decisiones informadas sobre los recursos

La inteligencia financiera es la capacidad de comprender y administrar nuestros recursos económicos de una manera responsable. Esto implica adquirir herramientas para aprender a distinguir las necesidades de los deseos, establecer prioridades, planificar gastos, ahorrar cuando sea posible y reconocer los riesgos de endeudarse antes de tomar la decisión de hacerlo. Este tipo de inteligencia también implica tener criterio frente a la publicidad, el consumo, la presión de grupo y la desigualdad. Las decisiones económicas tienen serias consecuencias sobre nuestro bienestar integral, aunque se debe tener en cuenta que no todas las personas tienen las mismas oportunidades.

  1. Inteligencia biológica: aprender a escuchar y cuidar nuestro cuerpo

La inteligencia biológica es la capacidad de reconocer las necesidades del cuerpo y actuar para cuidarlo. El sueño, la alimentación, el movimiento, el descanso y la atención a las señales físicas forman parte de la experiencia cotidiana de aprender y relacionarnos. El cuerpo no es un obstáculo para el pensamiento: es parte de la persona que piensa, siente y participa. Este tipo de inteligencia incluye la adquisición de hábitos saludables para la vida.

  1. Inteligencia espiritual: encontrar sentido y vivir de acuerdo con valores

La inteligencia espiritual, en el contexto escolar, puede entenderse como la capacidad de preguntarnos qué es lo que le da sentido a nuestra vida, qué valores queremos encarnar y cómo nos vinculamos con algo que sentimos superior a nosotros mismos. Para algunas personas, esa búsqueda se expresa mediante una fe religiosa; para otras, mediante la contemplación de la naturaleza, el arte, el servicio, la reflexión ética o el compromiso con una causa.

En síntesis, educar para el bienestar en nuestro colegio, significa cultivar a diario desde las clases y todas las actividades que ofrecemos a nuestros estudiantes, estos seis tipos de inteligencia, anteriormente descritos y lograr que todas las familias se unan a este gran propósito institucional.

Lo invitamos a conocer nuestro proyecto educativo y las instalaciones del colegio. Sea parte de la comunidad NES y permita que su hijo crezca en un entorno que educa con propósito, forma con amor y prepara para la vida.

Para más información puede comunicarse a los números 316 3349036, 318 652 6950, (601) 676 0605 o escribirnos a admisiones@cni.edu.co

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